viernes, 14 de mayo de 2010

Fatum I

Pocas veces tenemos la certeza de que el mundo en que acostumbramos a vivir, es ficticio. Pocas ocasiones nos recuerdan que nuestra vida, esa que desarrollamos día a día, cotidianamente, es irreal. Pocas veces abrimos los ojos y observamos la cruda realidad parada frente a nosotros. Todo es efímero, todo se desvanece al final. Tu casa, tu carro, tu trabajo, tu familia, tu pareja, tu mascota, tus estudios y el papel ese al que llamas título, tu país, tu candidato político, tu dinero, tu yo... todo se diluirá en la nada. Todo eso a lo que tanto te aferras, todo eso que te llena de orgullo, desaparecerá. Y no puedes hacer nada, simplemente es la realidad: todo se difuminará.

Pocas veces tomas consciencia de que eres algo mas que esto que crees ser. Pocas veces te atreves a indagar más. Pocas veces tomas el valor para afrontar el miedo a lo desconocido. Crees que lo que haces te da seguridad, y te aferras a ello, creyendo que te aferras así a la vida... Pero, ¿Esto que crees que es la vida, es realmente la vida?. No... Sabes que hay algo más allá... pero temes descubrirlo. Porque no tienes idea de lo que es, porque no tienes idea de lo que pasará contigo. Tu desaparecerás, y no puedes hacer nada al respecto...

Pero hay una salida. Siempre hay una salida, una solución... ¿Estás dispuesto o dispuesta, preparado o preparada, para abandonarte, decir adiós, y reencontrarte con lo que realmente eres? La salida está allí, la puerta está allí... ¡Calla, silencio!. Escucha... Lo que eres, está llamando a tu puerta. ¿Estas preparado para abrirla?

(Anexo: tema musical. Sugiero subir el volumen)

lunes, 12 de abril de 2010

Me senté a tu lado

Te escuché pacientemente, prestando atención a cada palabra que escapaba de tus labios. Hice mi corazón un poco más fuerte, un poco mas resistente, construí una defensa en torno a él. Pero a tus palabras les fue indiferente eso. Se infiltraron por los muros, y llegaron, algo venenosas, a mi corazón. Y no eran venenosas al salir de tu boca, no, eran sólo palabras. Pero al atravesar mi muralla, se intoxicaron con mis deseos insatisfechos, con mi rabia, con mis ganas.

Hice preguntas, todas con una intención de fondo que tú no pudiste ver: “dime más, cuéntame mas, suelta más palabras”. Decidí contribuir poco a poco a emponzoñar la ilusión que tenía sobre ti. Y cometí suicidio. Te ayudé. Te señalé el camino que te alejaba de mí. Porque mientras hablabas, me di cuenta que mis esperanzas estaban perdidas. Porque sin necesidad de ser Einstein, pude ver un ejemplo de la relatividad ahí, a mi lado, contigo. Porque noté que estabas aquí, y estabas con él; me hablabas a mí, y al mismo tiempo, era a él a quién le hablabas. Y te ayudé. Te di mis consejos, aunque ellos sólo te alejaban más de mí. Comprendí mi papel en el juego: no, era falso, yo no había ganado. Te dejé hacer lo que querías hacer. Sólo te empuje un poco, sólo te sacudí un poco, sólo te guié un poco. En tus planes, en tus deseos, había buscado mi nombre... y lo que parecía mi nombre, ya no estaba por ningún lado.

Hoy me doy cuenta que siempre habías estado en mi vida. Que aunque hubo diferencias, nada había cambiado en esencia. Karina C., Bethsy, Lucía, Michelle... erán sólo nombres, denominaciones diferentes para la misma situación, contextos diferentes que disfrazaban la misma condición. Mi papel siempre fue el mismo. Y no fue obra del azar, no fueron cosas del destino, nadie me empujó a ningún lugar. Siempre fui yo quién lo quiso así, siempre fui yo el que lo decidí. Nadie tiene la culpa. Yo, me senté a tu lado.

jueves, 8 de abril de 2010

Hogar

En muchas ocasiones nuestros sufrimientos y problemas empiezan por no aceptar la realidad. Muchas veces, algo, y en el mayor de los casos alguien, nos revela una terrible realidad interior que nos negamos a aceptar, que nos negamos a admitir. Luchamos por no verla, tratamos de esconderla. Pero siempre se llega a un punto en que lo aceptas. Y es ahí, cuando te das cuenta que esa realidad no es del todo fea, no es del todo dolorosa, sino que, a partir de allí, partiendo de ella, puedes salir adelante, desatascarte, superarte. Creo que es eso lo que muestra este tema de Depeche Mode (haz click aquí para ver el video). Quizá es algo viejo, pero a mi entender, la letra te muestra eso: la crudeza de esa realidad. En el caso del tema, y muchas veces sucede en la vida real, le terminas agradeciendo a esa persona, cosa, situación, etc., que te hayan mostrado esa realidad, que te hayan mostrado tu verdad, lo que eres, tu “hogar”, porque, de no haber sucedido eso, probablemente jamás hubieses podido cambiar, y aún hoy estarías estancado en la negación y lucha de la que antes hablé. Es mi interpretación, pero cada quién es libre de juzgarla. Enjoy it!

HOME // Depeche Mode

Aquí hay una canción desde el lado equivocado de la ciudad
Donde estoy atado al suelo por el sonido más solitario
Que golpea desde adentro y me está paralizando

Aquí hay una página desde el escenario más vacío
Una jaula o la cruz más pesada jamás hecha
Un indicador de la trampa más mortal jamás tendida

Y te agradezco por traerme aquí
Por mostrarme mi hogar
Por cantar estas lágrimas
Finalmente veo que aquí pertenezco

El calor y el más enfermizo dulce aroma de sábanas
Que se aferran de mis rodillas y mis pies
Bien, me estoy ahogando en el tiempo hacia un ritmo desesperado

Y te agradezco...

Se siente como casa
Debí haberlo sabido
Desde mi primer respiro

Dios envió al único verdadero amigo, lo llamo mío
Pretendiendo que haré enmiendas la próxima vez
Ofreciendo el glorioso final de la línea

Y te agradezco...

lunes, 22 de marzo de 2010

Homofagia

Pues hoy me ha tocado ser
Un espíritu atrapado en la cola de un banco
Observando a mi alrededor
Y lo primero que me ha sorprendido
Es ver el regocijo de los humanos
Cuando sin conocerse, se reúnen a quejarse...
Criticando... juzgando... condenando... ensalzando sus desgracias.

Tres personas más adelante en mi fila
Se encuentra una chica terriblemente enferma de una gripe que no la deja en paz
Dos personas por delante de mí han empezado a condolerse de la chica
Con una falsa e hipócrita sonrisa...
¿Por qué no la ayudan?
¿Por qué no cierran sus ojos... se enfocan.. y le regalan un poco de su salud?

Me empieza a parecer increíble
Incluso yo empiezo a enfermar
Con esta parte oscura de la humanidad
Y no he podido evitar observar a la chica que está a mi lado
Y empezar a imaginar... ¿Y si pudiera tenerla?
¿Y si pudiera tomarla... poseerla... aún cuando tengo a mi novia?

Pero afortunadamente hay algo cambiando
Una nueva energía entra al banco: se trata de una niña pequeña
No tendrá mas de dos años
Y su carita sonriente está transformando el ambiente a mi alrededor
Todos la miran... todos la admiran...
Todos le sonríen... a su inocencia.

Y esto me hace recordar, que alguna vez, todos aquí, fuimos iguales a esa niña
Pero fuimos transformados en esto que ahora somos
En este patético ser que ahora somos
Para vivir en este mundo paranoico.

Y SÉ LO QUE VA HA SUCEDER
SÉ LO QUE VAMOS A HACER: ¡LA VAMOS A JODER A ELLA TAMBIÉN!
¡LA VAMOS A MOLDEAR! ¡LE VAMOS A IMPONER NUESTRAS CONFUSAS REGLAS!
¡LE VAMOS A LIMITAR SU LIBERTAD PARA QUE SE ADAPTE A ESTA SOCIEDAD!

¿Qué clase de monstruos somos?
La juzgaremos... La destruiremos...
Le quitaremos su inocencia... nos reiremos de lo que conserve de ella.

Si tan sólo pudiera salvarla
Si tan sólo pudiera apartarla
Ella es mi esperanza... ella es nuestra esperanza...
Para cambiar... para sanar..

jueves, 18 de marzo de 2010

Melpómene

¿Quién no se ha enamorado alguna vez, solo? ¿Quién no ha sucumbido a la terrible atracción por otra persona que se pasea por el mundo, despreocupada, indiferente, e incluso ignorante de dicha atracción? ¿Quién no se ha imaginado, como una especie de refugio, como una especie de medicina que mitiga la frustración, a esa persona caminando junto a uno, y, un poco más allá, entregada a uno? ¿Quién es el que después de esto, no ha desvariado, y se ha sentido peor, afirmando entonces el célebre refrán “fue peor el remedio que la enfermedad”? Creo, que esto es lo que muestra este tremendo temazo de la banda danesa Kashmir. Por supuesto, es necesario utilizar un poco la imaginación para darle sentido a unas letras que quizá, en cierto punto, parecen desvariar, parecen perder el sentido. Pero a mi juicio, es una excelente representación de lo que a muchos de nosotros nos ha sucedido alguna vez. El tema es, tanto en letra como a nivel musical, fenomenal. Y quizá en esto último sobrepasa a lo primero, desde el inicio de la canción, que cada vez se torna más envolvente, hasta el final. Acá les dejo un link para ver un video de un aficionado en youtube, aunque no importa el video, lo que importa es la música. Y a continuación, la letra traducida (en inglés, la pueden googlear). Disfrútenla.


Kashmir // Melpómene

Algo me dice que estoy abandonado sin ningún chance
En mis sospechosas tentativas de tenerla cerca
Lo suficiente como para cerrar mis labios sobre su sonrisa
Ahora no puedo cerrar mis ojos cuando ella está cerca
Y ella está cerca
Pasando como el viento que da forma a las nubes
Ella está cerca, ella está alrededor...

No sé cómo pero las cosas repentinamente han dado un giro
Y ambos hemos caminado frente a la misma puerta
Desnudándonos, como si no hubiese nada que esconder
Y llamándonos el uno al otro por nombres que nunca hemos tenido
Que tú nunca oyes
Y entonces un inesperado giro nos lanza sobre la acera
Una estúpida expresión, una palabra fatal.

Chicha despreocupada
Matándome con su luz, con su luz
Ella es tan inconsciente de que es mi Melpómene.

Rompes el código
Como siempre estoy seguro que lo haces sin ningunas intenciones,
pero sé que eso me aleja mas de ti
Ahora las nubes son obsoletas
Tengo esperanzas de que aterrizarás sobre tus pies
sin aquellos malvados demonios
manteniéndote recordando que...

Las guerras nos han lanzado sobre la acera
como frágiles corazones a los que se les ha acabado el pegamento
Como si estuviésemos huyendo del tiempo
y enfermos para ahogar los hechos en vino
Eso debería ser honesto y simple:
Como damos, deberíamos recibir
Debo estar hastiado
Desmayando de mis funciones en soledad.

Chicha despreocupada
Matándome con su luz, con su luz
Ella es tan inconsciente de que es mi Melpómene.

jueves, 8 de octubre de 2009

Bajo el vestido de Iraida


Aquella noche mientras me hundía en un sordo debate sobre si debía tomar o rechazar la marihuana que tu amigo me ofrecía, pensé que no era necesario su “poder” para justificar lo que quería hacer, así que, como ya sabes, me dediqué a hacer lo que quería hacer...

El cielo se abrió... ¡Y no me importó lo que pudiera suceder! ¡Ni lo que fueran a decir! Simplemente seguí los susurros de lo que hay dentro de mi. Y ahí la conocí, en esa fiesta de pacotilla donde todos zumbaban como abejas bajo la influencia del cannabis, menos tu, menos ella, menos yo... al menos no directamente. Me contó que no podía con sus deseos cohibidos, y yo solté que no podía con la negación de tu cuerpo... ¡Así que hicimos el trato de probar las mieles que se nos negaban hasta ahora en esa oscuridad!

¡¿Cúal fue el problema en nuestro modo de actuar?!
¡Ella también buscaba lo que yo andaba buscando esa noche!
Es doloroso, pero al César lo que del César...

Esta noche es una noche diferente.
Esta chica hizo la noche diferente con su vestido caído sobre mis zapatos.

Esta chica es una chica diferente hoy,
Y lo es sólo porque se atrevió a hacer en una noche lo que tu dudaste hacer en años.

¿Ahora te atreves a llamarla puta?
¿Cómo puedes juzgarla si no te has dedicado a sopesar sus motivos?
Era tarde, pero ella demostró que nunca es demasiado tarde...

(Aquella noche comprendí que las relaciones no se deben forzar...
Aquella noche comprendí que cuando el deseo es mutuo, las cosas simplemente se dan...
Y se dieron... con Iradia)

¡Con Iraida!
¡Con Iraida!
¡Con Iraida!
¡Con Iraida!

sábado, 15 de agosto de 2009

Sueños azules

En un segundo caben mas cosas que las que suceden en horas, días, meses o años, dado que las mismas no hubiesen existido sin ese segundo determinante en que el cambio se dio.

En un segundo puedes entender los planes misteriosos de Dios, esos que nunca antes habías logrado comprender... Por lo general entendemos el plan de Dios justo cuando este ya se desarrolló.

En un segundo podemos llegar a entender que nuestros demonios juegan un papel importante en el desarrollo de esos planes extraños que modelan nuestras vidas desde ese hemisferio atemporal en el que Dios habita.

En un segundo te encuentras con que esas ideas que tenías del futuro eran sólo eso, ideas. Alguien te las borra de la mente y te quedas en el limbo, sin nada a que aferrarte, solo en el “aquí y ahora”, totalmente consciente de que no hay nada mas... Solo el presente. Una cosa es saber algo, y otra muy distinta es estar consciente de ese algo.

Toma sólo un segundo realizar un acto trascendental. Toma solo un segundo decir esas palabras que le mueven el piso a los demás, seamos conscientes de eso o no. Toma solo segundos descubrir que Dios no es una persona en la cumbre de nuestra imaginación, juzgándonos por lo hecho y por lo no hecho. No, no, no... Dios es una experiencia, que se manifiesta en todos los misterios de la vida. Y ese es su truco... sabes que estas ahí, pero es un misterio. Creo que si Dios tomara alguna forma, un ser, con sexo definido, sería mujer, y se llamaría Incertidumbre.

En un segundo flaca, tu mensaje me hizo despertar de mis sueños azules... Ahora no se que pasará, pero... creo que una de las cosas difíciles pero excitantes de amar es eso: no saber lo que va a pasar. La incertidumbre, como siempre, en un gesto algo macabro, se sonríe maternalmente de mi incomprensión mientras continúa con su plan para mí...

miércoles, 29 de julio de 2009

Violeta III


Se desnudó en mi cama, yo me arrodillé en el piso, ella me lanzó la almohada, yo agradecí el sacrificio de mi alma atormentada en ese cuerpo divino, y me olvidé en la nada.

Ella me invitó a tomarla, y yo seguí mis instintos, mis memorias se borraban, iba perdiendo los juicios de mi mente enmarañada, sólo escuchaba suplicios, pinceladas en porcelana...

Sólo me dejé caer, ella sabe que... sólo me dejé caer...

Me despierto en la mañana, y ella ya no está conmigo, no hay recuerdos nada, ella no deja vestigios, y la soledad me embarga, vuelvo otra vez a mis juicios, ni siquiera “hasta mañana”...

Me asomé a la ventana...
Ya no queda nada...

miércoles, 22 de julio de 2009

Treefingers: Llamémoslo Valentía


Una vez fui ciego. Creí tener razón en todo lo que pensaba. Mi primera esposa, luego de seis años y pico, me abandonó por una mujer de la cual se enamoró. Lo hizo porque, en seis años, ni siquiera recordaba el color de sus ojos. Lo hizo porque creí conocerla mas de lo que ella se conocía a sí misma. Lo hizo porque hice de ella un objeto de satisfacción, y vi en ella todo lo que quería ver, sin fijarme en lo que ella realmente era. Tenía razón: era un ciego.

Conocí a una chica. Y me casé con ella. Creí que me amaba. No vi que se casaba conmigo porque buscaba escapar de su papel de amante, de tercera en otra relación. Y una vez que no tuvo impedimentos para ser mas que una simple tercera en esa relación, una vez que logró ser más que eso, me abandonó. Se fue con la presa que su rival soltó. Me usó. Y me dejé usar, porque estaba ciego. No vi que, más que amarla, lo que buscaba era huir de mi soledad. Lo que buscaba era satisfacer mi necesidad de sentirme querido.

“A veces no te das cuenta que has cruzado una línea hasta que estás del otro lado. Claro que para entonces ya es demasiado tarde...”

Sin embargo abrí mis ojos. Comprendí que Dios no me odiaba, que era yo el ciego, el único responsable de que estas decepciones pasaran. Y perdoné. Comprendí que no puedo culpar a los demás del “amor” que sienten, cómo lo sienten, cómo lo definen. Soy amigo de mis ex-esposas, y sus respectivas parejas. Y no odio a nadie, no soy un resentido, porque todos somos diferentes. Al abrir mis ojos, pude ver.

De nuevo estoy casado, pero ahora más que mendigar amor, doy amor... Y si algo desagradable me llegara a pasar, comprenderé que la culpa no es de Dios. Y le doy gracias por darme un corazón lo suficientemente valiente como para poder luchar conmigo cuando me agobian mis pesares, y seguir adelante, porque la vida continúa...

jueves, 9 de julio de 2009

Sueños



Siempre lo mas difícil es despertar,
pues me doy cuenta y tu no estas,
por eso a veces tanto quiero estar,
en otro lugar y no volver jamas.

Sueño contigo y estas dormida,
ya yo estoy despierto y te llevo la comida,
abres tus ojos y sonríes tímidamente,
mientras yo lleno tu cara de besos lentamente.

Te digo que te quiero como si el mundo acabase,
con tintes grises de una temprana mañana,
tu cabello, tus labios, mi veneno en un envase,
tan pequeño pero con un corazón tan grande,
que hace que te quiera y te ame siete días a la semana.

Y es tu amor, tu sonrisa, extrañarte me da prisa,
por oír tu viva risa,
por encontrarte en el parque de juegos,
por mirar la luna en velo,
por sentir un abrazo y un susurro en el espacio.

Verás que ayer soné contigo,
y como cada sueño repetitivo,
el tuyo también es parte del destino,
pues cada sueño para mi es una realidad que cobra sentido.

Hoy lo escribo en mi libro,
para recordarte con alivio,
y soñarte estando vivo,
mientras beso tu vestido.

Gracias niña por este descanso,
por extrañarte dormido,
por hacerme ver mientras estoy lejos,
que quererte a ti es mi destino.
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